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Tableros
Eléctricos
Centros
de control de motores
Un Centro de Control
de Motores (CCM) es un tablero que alimenta,
controla y protege circuitos cuya carga
esencialmente consiste en motores y que
usa contactares o arrancadores como principales
componentes de control. Los CCMs se proporcionan
con alambrado Clase I o Clase II; con
cualquiera de las clases el usuario puede
especificar el arreglo físico de
las unidades dentro del centro de control
de motores (sujeto a los parámetros
de diseño).
Arrancadores
Los
arrancadores son los aparatos de control
más sencillos que se pueden emplear
para arrancar motores y para protegerlos
contra sobrecargas.
Las combinaciones marca Neotec® pueden
seleccionarse entre los tipos No Reversible
o Reversible, pero también se pueden
construir arreglos combinados entre arrancadores
Reversibles, No Reversibles y de Arranque
Suave, todo esto con la finalidad de ofrecer
al cliente un mejor servicio y adecuarse
a sus necesidades de inversión,
tiempo y espacio disponible.
Arrancadores
Magnéticos a Tensión Plena
No Reversible.
Los
arrancadores a tensión plena son
los aparatos de control más sencillos
que se pueden emplear para arrancar motores
y para protegerlos contra sobrecargas.
Pueden usarse cuando la corriente de arranque
del motor no tiene un valor alto para
la línea que alimenta el motor
y cuando el par de arranque en estas condiciones
no es perjudicial a la máquina
impulsada por el motor.
Arrancadores
Magnéticos a Tensión Plena
Reversible.
Estos
arrancadores están diseñados
para operar motores de corriente alterna
en ambas direcciones, conectan el motor
directamente a la línea y pueden
usarse cuando el par de arranque del motor
no sea demasiado intenso para la línea.
Consta de un interlock mecánico?eléctrico
que impide a los contactores cerrar simultáneamente.
Arrancadores
Electrónicos de Arranque Suave.
Este
tipo de arrancador utiliza la técnica
electrónica para generar en primer
lugar un arranque suave con limitación
de la corriente. Esto se logra reduciendo
la tensión en los bornes del motor,
lo cual reduce también el par y
en consecuencia la corriente de arranque;
el resultado: un arranque suave, sin vibraciones
y por ende sin desgaste que, además
corrige el factor de potencia.
El
arranque suave se consigue variando la
tensión en los bornes del motor,
creando una rampa de tensión. El
arrancador está equipado con un
control de corte de fases gobernado por
un microprocesador para el arranque suave.
Mediante este control se varía
solamente la tensión del motor;
el de la frecuencia es y corresponde siempre
a la de la red.
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